Final Fantasy VII: Revelation no parece tener un problema de cantidad. El problema que plantea la preview es exactamente el contrario: hay tanto contenido que la escala puede convertirse en una carga para el ritmo de la aventura.
La tercera entrega de la trilogía mantiene una estructura de RPG grande y continúa la historia iniciada por Remake y ampliada por Rebirth. La demostración disponible para prensa mostró exploración, combate, actividades secundarias y sistemas que conviven alrededor de la campaña principal. Esa densidad es parte de la identidad de la serie moderna, pero también puede hacer que el jugador pierda de vista la progresión narrativa.
El antecedente inmediato es Rebirth. El juego fue celebrado por su amplitud, pero también recibió críticas por la cantidad de actividades opcionales y por momentos en los que el recorrido principal quedaba interrumpido por tareas secundarias. Revelation parece tomar una dirección similar en cuanto a escala, lo que reabre la misma discusión.
La preview no dice que el contenido sea malo. El punto es más preciso: la abundancia puede ser excelente para quien quiere explorar todo, pero agotadora para quien busca una campaña más concentrada. Esa diferencia de preferencias será importante porque Revelation está pensado como cierre de una historia que muchos jugadores siguen desde hace años.
La demostración también sugiere que Square Enix quiere que el mundo tenga suficiente densidad para justificar la exploración. Wutai, el desplazamiento con el Highwind y las actividades secundarias forman parte de un diseño que intenta convertir el mundo en algo más que un escenario entre combates. La cuestión será si esos sistemas se sienten conectados o simplemente acumulados.
Para México, la lectura puede ser útil porque el tamaño del juego afectará tanto a quienes quieran completar la trilogía como a quienes lleguen por curiosidad. Un RPG de enorme duración puede ser una ventaja comercial para algunos públicos y una barrera para otros. La recepción dependerá de cómo el juego permita elegir cuánto contenido consumir sin penalizar la historia.
Todavía no existe una base para afirmar que Revelation será “demasiado largo” en términos absolutos. La preview ofrece una impresión, no una evaluación completa del ritmo de toda la campaña. La prueba real llegará cuando los jugadores puedan recorrer la estructura completa y decidir si la cantidad amplía la aventura o la dispersa.
La lectura de Azutora, entonces, no es pedir menos contenido. Es observar si Square Enix consiguió ordenar esa abundancia. El desafío del tercer juego no parece ser llenar el mundo, sino conseguir que cada actividad tenga una razón para estar ahí.
El contraste con Rebirth no debería convertirse en una sentencia anticipada. Revelation puede tener más actividades y, aun así, administrarlas mejor mediante estructura, recompensas y libertad para ignorarlas. Eso sólo se podrá juzgar jugando la versión completa.
