Kurt Kuhlmann, desarrollador líder durante el desarrollo de Skyrim y ex loremaster —encargado de la coherencia de la mitología interna— de la saga The Elder Scrolls hasta su salida de Bethesda en 2023, explicó en el podcast FRVR por qué la compañía nunca dejó que un estudio externo desarrollara un spin-off de Elder Scrolls comparable a Fallout: New Vegas.
Fallout: New Vegas fue desarrollado por Obsidian Entertainment por encargo de Bethesda dentro del universo de Fallout, y con el tiempo se ganó una reputación entre una parte de la comunidad como una entrega tan sólida o superior a las desarrolladas internamente por Bethesda. Según Kuhlmann, esa misma comparación es precisamente lo que la compañía quiso evitar repetir con su otra gran franquicia: "Están los de Obsidian, la gente de New Vegas, que piensa obviamente que New Vegas es mucho mejor, que Obsidian es mucho mejor haciendo esos juegos y, '¿por qué no simplemente les dan Fallout por completo?'"
Sobre la postura del director de la franquicia, Kuhlmann fue directo: "Todd, por lo que viví ahí, es muy protector de eso." Kuhlmann añadió que, en su opinión, The Elder Scrolls Online cumplió una función clave para aliviar esa presión: "Creo que [The Elder Scrolls Online] le quitó el peso al asunto... había un nuevo producto de Elder Scrolls y era continuo. Estaba creando contenido nuevo constantemente. Hay mucha gente, y me refiero a la gente de un solo jugador, yo soy una de esas personas, pero hay mucha gente para quienes The Elder Scrolls ahora es ESO. Esa es su experiencia con la saga. Eso es lo que aman. Ahí es donde obtuvieron su experiencia de juego de Elder Scrolls, y probablemente eso es lo que quieren, más de eso."
El comentario de Kuhlmann llega en un momento particular para Obsidian Entertainment: tras la reciente reestructuración de Xbox, el estudio pasó a depender directamente de Bethesda, y actualmente trabaja en un nuevo juego dentro del universo de Fallout. Jill Braff, presidenta de Bethesda, ha declarado recientemente al personal que la identidad creativa y las fortalezas de Obsidian se mantendrán intactas pese a ese movimiento corporativo.
Es importante subrayar que las declaraciones de Kuhlmann corresponden a su lectura personal, como ex empleado, de la estrategia corporativa de Bethesda en torno a Elder Scrolls, y no constituyen una postura oficial de la compañía ni de Xbox sobre el tema.
La comparación que Kuhlmann evita mencionar directamente, pero que subyace a toda su explicación, es que Obsidian —fundado por veteranos que antes trabajaron en Black Isle Studios, responsable de los primeros juegos de Fallout— ya demostró con New Vegas que puede producir una entrega de altísima calidad dentro de una franquicia ajena en un plazo relativamente corto. Que Bethesda nunca haya buscado repetir ese experimento con su propia saga insignia, incluso ahora que Obsidian forma parte de la misma estructura corporativa, sugiere que la cautela descrita por Kuhlmann sigue vigente dentro de la compañía, más allá de los cambios recientes en el organigrama de Xbox.
